Inflación: un enemigo invisible

¿Qué significa y cómo protegerse?

Escuchamos hablar a diario de la inflación y sus efectos. Concretamente, ¿qué es? Es el aumento generalizado de precios en una economía y el descenso de la capacidad de compra del dinero.

Hay varias formas de medir la inflación. El indicador inflacionario más conocido es el Índice de Precios de Consumidores, que mide ese cambio de los precios de bienes y servicios a lo largo del tiempo. Tenemos productos y servicios que su precio sube y otros que puede que baje, se trata de un promedio. Hoy en día, en Latinoamérica tenemos dos de los tres países con más inflación en el mundo, Argentina y Venezuela, países que registran guarismos por encima del 100% anual. Por más que en 2023 la inflación ha bajado su ritmo en casi todos los países de la región, aún se encuentra por encima de los objetivos que se marcaron los bancos centrales. Esto significa una preocupación para las economías, ya que niveles de inflación por encima de lo deseado generan una distorsión en los precios relativos de bienes y servicios que acaban afectando negativamente la actividad económica real y tarde o temprano el bienestar de las personas.

Para tener una idea básica de los datos de inflación del mundo y de la región les presentamos el siguiente cuadro:

País 2022 2023 Histórico
Uruguay* 8,3% 5,2% 33,1%
Argentina* 72,4% 121,7% 69,6%
Brasil* 5,9% 3,1% 64,4%
Estados Unidos** 6,5% 3,5% 2,9%
Mundo** 8,0% 6,9% 4,9%

*datos desde 1960, ** datos desde 1900, Mundo representado por DMS 35

Fuentes: credit-suisse-global-investment-returns-yearbook-2022 y 2023, INE Uruguay.

Estrategias para combatir la inflación

  • Armar un presupuesto y un plan de ahorro e inversión: conociendo los ingresos y egresos periódicos podremos armarnos un plan de ahorro e invertir ese dinero, minimizando los saldos en efectivo en las cuentas que solo pierden poder de compra frente a la inflación.
  • Planificar la compra de productos y servicios no perecederos: algunos artículos de consumo masivo pueden guardarse por mucho tiempo y ser consumidos en el futuro. Si sabemos cuánto consumimos, podemos hacer compras anticipadas y hacer un stock, para no sufrir las subidas de precio futuras. De la misma forma sucede con algunos servicios, los cuales pueden ser pagos por adelantado o reservados con tiempo para congelar su precio.
  • Pagar en cuotas sin intereses con tu tarjeta de crédito: ¡así como el dinero cada día que pasa vale un poco menos por el efecto inflacionario, lo mismo sucede con el valor de un crédito! Tener deudas sin intereses significa tener una obligación que cada mes vale menos porque ese dinero que debemos va valiendo menos. Utilizando correctamente la tarjeta de crédito de acuerdo con un presupuesto, podemos aprovechar el pago en cuotas para financiar una compra para la cual no contamos con todo el dinero y además obtener un pequeño descuento a lo largo del tiempo por el efecto inflacionario sobre esa deuda.

¿Cómo afecta la inflación a tus inversiones?

Es muy importante tener un plan de ahorro así como la implementación de un plan de inversión. Si mantenemos el dinero en el banco en una caja de ahorro, ese dinero irá perdiendo poder de compra. En el corto plazo no lo notaremos de forma muy marcada, pero en períodos largos de tiempo el efecto será muy fuerte. Por ejemplo, USD 100.000 que permanecen en caja de ahorro por 10 años sin ser invertidos, suponiendo la inflación americana histórica, se transformarán en USD 74.500 luego de esos 10 años. Significa una pérdida patrimonial real de aproximadamente un 25%.

La pregunta que surge es, ¿cómo debemos invertir para protegernos de la inflación?

La evidencia muestra que los instrumentos de renta fija (deuda de empresas y gobiernos) logran como mucho, luego de costos e impuestos, igualar a la inflación a largo plazo, lo que significa que no nos permiten hacer crecer nuestro patrimonio por encima de la inflación. Sin perjuicio de lo cual, en períodos cortos de tiempo y de forma temporal puedan batir la inflación y superar también el retorno de otras clases de activos. Las acciones de las empresas y los inmuebles han demostrado superar el efecto inflacionario e incluso generar un retorno real para los inversores. Este respaldo empírico hace sentido también pensándolo en forma intuitiva. Las empresas son quienes ajustan los precios de bienes y servicios y los inmuebles acompañan el crecimiento de los precios por la vía de los alquileres y rentas que generan, que a su vez están atados a los salarios y estos últimos indexados a la inflación. Parece ser un proceso circular, que, en períodos largos de tiempo, se cumple siempre.

Es importante distinguir entre cobertura de inflación y batir la inflación. La evidencia arroja claramente que las acciones superan a la inflación en el largo plazo, pero no son una cobertura inmediata año a año de ella. Esto se debe a que no existe una perfecta correlación entre las acciones y la inflación. Existen activos como las materias primas y los bonos atados a inflación que sí han cubierto al inversor de la inflación casi de forma inmediata, pero también han tenido retornos más pobres y volátiles que las acciones en el largo plazo en diferentes ventanas de tiempo. Hay extensa literatura sobre el tema que soporta este análisis tales como Fama and Schwert (1977), Fama (1981), Boudoukh and Richardson (1993) y Tatom (2011).

¿Cómo puede la inflación afectar tu plan de retiro?

Dentro del análisis y control de riesgo de un plan financiero, se suele hacer mucho énfasis en los “riesgos” tradicionales como son el riesgo de pérdida total del capital, el riesgo de cambio de precio de la inversión (volatilidad) y el riesgo de una diversificación subóptima. Estos riesgos son muy importantes y es obligación del planificador considerarlos. Sin embargo, existe otro “riesgo” que pocas veces es considerado por los asesores y para nosotros es muy importante, que es el riesgo de perder poder de compra de nuestro patrimonio y no conseguir alcanzar las metas y objetivos trazados. Aquí es donde juega la inflación: si no consideramos el efecto de la inflación en nuestros planes financieros, corremos el riesgo enorme de no poder comprar los bienes y servicios que vamos a precisar en un futuro en nuestro retiro y ver erosionado el patrimonio real. Por ello, es muy importante definir plazos para los flujos financieros y ajustarlos siempre por inflación evitando la ingrata sorpresa de descubrir que soy más pobre en mi retiro, mismo así cuando veo “más dinero” en términos nominales en mi cuenta de banco.

El dinero no es nada en sí mismo, es un “lenguaje” infinitesimal que encontramos en la sociedad para intercambiar bienes y servicios entre las personas de acuerdo con la división del trabajo de la era moderna. ¡Es por esto que lo que nos debe importar son los precios relativos de las cosas y no los precios en sí mismos! Invirtiendo de acuerdo con un plan con soporte empírico para batir la inflación es la única forma de poder acceder a más bienes y servicios en el futuro y asegurar nuestra prosperidad.

Ec. Juan Martín Rodríguez, CFA